Cambio Horario
Llamamos
cambio horario al adelanto y atraso de una hora que realizamos cada primavera y
otoño respectivamente. Esta es una medida que llevan a cabo unos 70 países en
todo el mundo, siendo Japón el único país que no se ha adaptado aún a esta
normativa.
El cambio
horario tiene como fin reducir el consumo global de energía, haciendo coincidir
el comienzo de la jornada laboral con las horas de luz. Según el Instituto para
la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el ahorro doméstico en
iluminación desde el cambio de horario de Marzo al de Octubre puede ser de un
5%.
El cambio
horario fue una medida que se adoptó por primera vez en la primera guerra
mundial, cuando algunos de los países implicados adoptaron esta medida con la
finalidad de ahorrar combustible. Esta situación se repitió en 1973, durante la
crisis del petróleo, durante la cual la mayoría de los países industrializados
adoptaran la misma medida para hacer frente a la complicada situación.
En España,
esta medida se lleva adoptando desde 1974, aunque la última regulación a la que
nos hemos adaptado ha llegado de la mano de la directiva Europea, que entre
otras cosas unifica los días en los que se producen los cambios de hora en
todos los países de la Unión Europea, siendo estos el último Domingo de Marzo y
Octubre, respectivamente. Dicha directiva se entiende con carácter indefinido,
aunque cada 5 años la Comisión Europea publica el calendario de las fechas
concretas en las que se producirá el cambio de hora durante los 5 años
siguientes.
El cambio
horario afecta según los expertos al reloj biológico y puede provocar
transtornos en el sueño especialmente en niños y ancianos. No obstante es algo
temporal que se suele superar en 2 o 3 días.
LOS PAISES QUE NO MUEVEN SUS RELOJES
Más allá de preguntarnos para
qué sirve el cambio de hora, lo cierto es que se realiza en la mayoría de
los países occidentales, no en todos a la vez. Aún así hay países que mantienen
las manecillas de sus relojes estáticas y no atienden a este cambio de hora.
Esa noche tienen las mismas horas de sueño –o de fiesta nocturna– que siempre.
El Daylight Saving
Time (DST) o el cambio del horario de verano al de invierno (y
viceversa) es una convención por la que se adelantan los relojes una hora en
primavera para aprovechar más la luz del día. En otoño, vuelven a atrasarse,
para regresar al que sería su estado “estándar”. Pero no todos los estados
siguen esta convención. Algunos han pasado por el DST, pero han dejado de hacerlo,
mientras que otros nunca lo han utilizado.
En Europa, cambiar de horario en primavera y en otoño
es ya costumbre, excepto en Bielorrusia y la parte europea de Rusia. En América
del norte, cambian la hora en Estados Unidos, Canadá y México, salvo algunas zonas.
Es, concretamente, el caso de Arizona y Hawaii, en Estados Unidos; Sonora, en
México; y Saskatchewan, en Canadá

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